31 octubre 2005

VI Tertulia Caraqueña de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror

El sábado empezó muy movido, por aquello de esas obligaciones que parecen suaves pero acaban con la vida de uno consumiendo cada instante de aliento que te queda. Entre la limpieza, la ropa, las cuentas por pagar y hacer mercado, se me hicieron casi las 5 de la tarde, hora de la tertulia.

Con la laptop, cuya batería estaba recién cargada, y un insistente y molesto dolorcito en la cintura que hace dos semanas que no me abandona, me dispuse a acudir a la cita. A las 5 estaba en el León, leyendo algunos cuentos del Taller 7. No tuve mucho tiempo para eso, porque en 10 minutos llegó Guido, nuestro contertulio de Mérida, que nuevamente andaba de paso por la capital.

Casi enseguida fueron llegando Marttin y Luis, con su señora, y poco después Carlos Briceño con el ansiado DVD de Star Wreck subtitulado. Así que pusimos el DVD, que se veía espectacular, pero el sonido era muy bajito. No era problema del DVD, creo que ni siquiera de la laptop, es que había mucho ruido de fondo. Eso no nos impidió divertirnos mucho. Vimos solamente 45 min de las casi 2 horas que duraba, pues la señora de Luis, Carlos y Guido tenían que irse temprano. Además, el ambiente tertuliano se impuso por encima del cinéfilo: en vez de concentrarnos en la película, lo que hacíamos era hablar. Y es que no hay placer mayor (que pueda tenerse en público, of course) que una conversación estimulante. Y los contertulios estarán de acuerdo conmigo con que en nuestros ambientes cotidianos no se dan estas oportunidades con frecuencia.

Luego de ello, Marttin nos mostró un documental sobre robótica muy bueno, que volvió a encender la polémica. Para entonces nos visitaban también Alexis y Sergio, este último contactado en la radio en la que hablé sobre las tertulias.

La conversación, muy animada. A eso de las 8, y por aquello de que yo debiera estar reposando por mi infección en vez de andar cambimbeando por la calle, me retiré con todo el dolor de mi alma, pues me hubiera gustado quedarme hasta las 10 como es usual. Los chicos que quedaban (Marttin, Alexis y Sergio) pidieron la cuenta y dijeron que iban a seguir tertuliando en la Plaza un rato más. Espero que se hayan divertido.

Yo, por mi parte, llegué a casa a cenar y a cocinar para la semana, y a dormir, dejando todavía un montón de cosas pendientes para el domingo... que era nuestro REP-special de Halloween, del que les hablaré más tarde.
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