18 junio 2006

XIV Tertulia Caraqueña de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror

Mientras sigo a la espera de poner en la página de las tertulias los resultados del Triatlón Aniversario celebrado la tertulia pasada, se vino y pasó una nueva tertulia.

Este mes hubo poca asistencia, tal vez por el Mundial, tal vez por la lluvia, tal vez porque quedaron traumatizados por el Triatlón (¡qué mamis!), pero los que fuimos nos aseguramos de que el volumen de la reunión alcanzara el decibelaje de siempre. Además de los habituales, que pueden ver en las fotos (César, Mlan, Farrens, Alexis, Daniel, el Dragón Negro, Ale, Siria y yo), tuvimos dos visitas especiales.

Una fue la de Iliana Gómez, una persona maravillosa que quiere hacer algo muy bonito por la ciencia ficción venezolana. Iliana es escritora y, aunque hace mucho que pasó por el género fantástico, ha vuelto con ganas de preparar talleres y seminarios, así como impulsar un poco el género a nivel editorial. Y como ella me contactó en su búsqueda de escritores de CF venezolanos contemporáneos (pobre, tuvo que conformarse conmigo porque no hemos podido contactar a Jorge de Abreu todavía) para actualizarse, yo me la llevé para la tertulia para que los memoriosos le dieran información del tema. Hizo falta Juan Raffo, la enciclopedia de CF ambulante, pero los que estaban se mantuvieron a la altura. Creo que Iliana se llevó bastante información de utilidad (espero).

La otra visita, no menos importante y agradable, venía de México. Eduardo Honey y su esposa Heidy, amigos de Miguel Ángel Fernández y representantes de la Asociación Mexicana de CF y Fantasía. Miguel Ángel tenía muchas ganas de venir, pero al final no pudo acompañar a Eduardo y Heidy. A cambio me mandó un libro con ellos, que pienso leer apenas tenga un chancecito. Linda la dedicatoria de Miguel Ángel, muy linda.

Para el sábado entrante tenemos planes de encontrarnos con Eduardo y Heidy nuevamente.

Finalizada la tertulia, tan entretenida como es usual, tuvimos que irnos de prisa al cumpleaños de Thato. Nos quedamos hasta la una y media... y los demás se quedaron más tarde.
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